Una década después en México no hemos alcanzado una despenalización oficial de las drogas, pero sí una institucionalización del narcomenudeo, secreta y discretísima, desconocida por las mayorías que siguen creyendo ingenuamente en la prohibición y respetando escrupulosamente el marco legal, ignorando sus más elementales libertades como son la propiedad de uno mismo, la libertad de elección, el derecho a una no-discriminación por ejercer tal libertad y sobre todo el derecho a la información veraz y a no ser engañados por un gobierno hipócrita y corrupto que fabrica la ilegalidad.
Ante la ignorancia de la propiedad de uno mismo es necesaria una nueva declaración de independencia, una nueva y efectiva abolición de la esclavitud y llamamos a la población a que se sume a nuestro esfuerzo libertario.
1810-2010, 200 años, Viva México! Viva la libertad!
Muchas gracias y Feliz Navidad de César Espino Barros

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