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Viejo 09-abr-2008, 08:38
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Les comparto una nota.
Este tema del norte el fin de semana me pareció muy directo, verídico, algo que muestra un poco la realidad de nuestro país.

¿Nación desechable?

Por: Gerardo Puertas Gómez

Se les ve abarrotando restaurantes, desde la mañana hasta la noche, lo mismo en jornadas hábiles que inhábiles.

Se les encuentra llenando tiendas, durante cualquiera de las horas de apertura, en cualquier día de la semana.

Se les mira disfrutando "antros" y casinos, en el alba o en la madrugada, igual de lunes a viernes que de sábado a domingo.

Confieso que a veces no salgo de mi asombro. Y, reconociendo la necesidad que tenemos al descanso y a la recreación, me asaltan las preguntas.

¿En qué momento trabajan? ¿Cuándo estudian? ¿Cómo es que cuentan con tanto tiempo libre y con tanto dinero disponible?

Me cuestiono. ¿Les tendrán sin cuidado el presente y el futuro de la sociedad en la que viven? ¿Se sentirán inmunes?

Un escalofrío recorre mi cuerpo. ¿Creerán que son ajenos a la suerte del país en el que habitan? ¿Se asumirán intocables?

Me pregunto. ¿Qué será para ellas y para ellos México? ¿Lo entenderán como una nación desechable y contarán con otro país de repuesto?

Al instante comprendo la razón por la que las y los legisladores del Congreso de la Unión pueden debatir sobre nimiedades y dejar de aprobar reformas jurídicas indispensables.

Entonces entiendo por qué el Presidente de la República puede mantener en su cargo a un Secretario de Gobernación que tiene conflicto de intereses.

Justo en ese instante capto el motivo por el que el Gobernador de Nuevo León puede entregar áreas verdes públicas a inversionistas privados.

Precisamente en ese lapso deduzco las causas por las que el Alcalde de San Nicolás puede aceptar un helicóptero propiedad de un empresario de las apuestas.

Delante de esas realidades puedo apreciar los hechos que permiten el discurso incendiario e irresponsable del ex candidato a la Presidencia de la Coalición por el Bien de Todos.

Ante esas circunstancias puedo explicarme las situaciones por las que el Partido de la Revolución Democrática puede estar envuelto en el fraude electoral y en la rapiña política.

¿Qué vemos en la comunidad? Vida privada transformada en vanidad pública. Casas cada vez más ostentosas y autos cada vez más costosos, atuendos cada vez más extravagantes y esparcimientos cada vez más sofisticados. Y, claro, miseria y marginación.

¿Qué encontramos en la política? Función pública convertida en lucro privado. Sueldos siempre más altos y prestaciones siempre más elevadas, prepotencia siempre más extendida y cinismo siempre más arraigado. Y, desde luego, corrupción e impunidad.

Estos fenómenos son terribles y preocupantes. Pero no podrían manifestarse si no existieran aquellos elementos.

Cuando la persona y la familia andan mal, es muy fácil que el Estado y que la comunidad también anden mal.

La política sólo puede mejorarse, en cambio, cuando el ciudadano en lo individual y la sociedad civil en lo colectivo salen de sus letargos y participan en el ámbito comunitario.

No nos sorprendamos ante las actitudes de diputados y senadores, Presidente y Secretario, Gobernador y Alcalde, ex candidato y partido.

Ellas no sucederían con mujeres y con hombres menos individualistas y menos frívolos, más solidarios y más responsables.

Nadie es inmune y nadie es intocable. Debe importarnos la sociedad, si ya no por conciencia cívica, al menos porque no somos ajenos a la suerte del país.

Se les ve abarrotando restaurantes, llenando tiendas, disfrutando de "antros" y de casinos. A veces no salgo de mi asombro. ¿Pensarán que México es una nación desechable?
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