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primer paso, emprender la obra pública
la gente no ha reclamado algo que de hecho le pertenece: el gobierno de su país. se le dice que un partido se organizó para ganar las elecciones y que la población a cambio de empleo y servicios diversos lo eligió mediante el voto. "te ganó un partido, ya ni modo".
pero la labor real de este partido(s) fue asegurarse que hubiera una diferenciación entre la población y su gobierno, y ahora la gente es "gobernada". si encuentra obstáculos para su desempeño y realización, debido a la diferenciación y superioridad de status de la clase gobernante, no podrá hacer nada al respecto y la vida será para aquellos que por su perfil natural de sumisión y pusilanimidad acepten una condición que equivale a la enajenación de la misma humanidad racional. esta subespecie resultante, proveniente del condicionamiento social y del comportamiento por evitación, llevará simbólicamente una cabeza sobre sus hombres y vivirá con la intuición de que sus facultades son para renunciar a ellas y hará de la irracionalidad su bandera, de la interacción instintiva su caldo de cultivo.
al tener hijos, el hombre reproducirá esta renuncia a ser y a vivir y preservará con ello sistemas de trabajo y patrones de conducta, pero estará cediendo el control a una entidad desconocida representada por humanos, pero equivalente a una tercera parte efectora desconocida que sólo lo toma en cuenta como herramienta.
la población ha sido y está siendo invitada a tomar conciencia: a saberse dueños del aparato que los gobierna y a exigir conocimiento y control del mismo: en sí no hay una razón de peso para dividir a la población en dos status, pueblo y gobierno, y para sojuzgar a unos en manos de otros, para apartarlos del trabajo verdaderamente productivo y necesario con manipulaciones interesantes y recompensas, para despersonalizarlos de manera aleatoria. las llamadas instituciones que se aferran a esta situación no son indispensables para la vida, no quieren lo mejor para nosotros. optan por la esclavitud, su filosofía es el masoquismo, pero nos hacen creer lo contrario.
la toma del control por parte de todos implica más trabajo, un esfuerzo permanente. esto no es una invitación al socialismo o a la monarquía, esta es una invitación al autogobierno. el primer paso es la obra pública. tomemos en nuestras manos la labor de contrucción y reparación. hace falta organizarse y cooperar: obra pública, servicios diversos, educaciòn, salud, poco a poco iremos avanzando en la recuperación de algo que de hecho nos pertenece, nuestros cuerpos, nuestras vidas, nuestro tiempo y el control para beneficio de nuestro aparato administrativo.
tome conciencia, organícese, hable con los demás, y emprenda poco a poco, en la medida de sus recursos, la obra pública. ¿qué hace falta? tapar baches, pavimentar calles, construir lo necesario: todos vamos a aportar recursos y mano de obra, todos vamos a trabajar, se solicitan donadores, y ¡adelante!
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