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¿Quién llega mejor?



Por EL RAYO
¿Qué equipo de los cuatro llega mejor a la Liguilla?

Para tener una respuesta cercana a la realidad, habría que ver el funcionamiento que tuvo cada escuadra hacia el cierre del torneo regular y luego el comportamiento en la Liguilla.

Y ni así...

Si a esa lectura nos atenemos, diríamos que Santos cerró muy fuerte, trepado en la cima de la tabla y en la Liguilla se vio muy contundente; el Monterrey cerró igual, intratable en casa y fuera, ganándole a todos, llevándose entre las espuelas el título de la Concachafa --ante Santos, precisamente-- y en la Liguilla en sus duelos ante los Cholos, se vio apenas un grado arriba de lo discreto.

El América, como los dos primeros, con un cierre muchos mejor lo esperado, incluso por su afición; sorprendente, a monedas de quedarse como sublider general y en la Liguilla ofreció dos rostros: uno poderoso en el duelo de ida ante los Tuzos e impotente en la vuelta, sin poder hacer un gol, así durara tres días ese partido.

En tanto los Tigres, sin Mancilla y sin ataque al frente, cerró a la baja. Incluso tuvo que dejar el cuarto escalón de la tabla al Morelia, y el privilegio de cerrar en casa en Liguilla.

Así, cobijado con una piel de cordero, llegó el Tigre a la Liguilla. Con lo justo, sacó apenas el triunfo tras un atropellado gol empujado literalmente con el hombro y el brazo del chileno Mancilla y fue al duelo de vuelta. Allá, Monarcas lo tuvo a tiro de escopeta. Apuntó, apuntó... tiró del gatillo una, dos veces y falló. Perdió su oportunidad... y adiós. El tigre se quitó la piel de corderito y de cuatro zarpazos dejó a Federico Vilar y su orquesta, listos para entrar al taller de enderezado y pintura.

¿Cómo llegan a las semifinales los tres cuadros norteños y un América que está tratando de sacar la cara por los equipos del centro y sur del país?

Pasemos a verlo...

Dependen de Ludueña
El arco puede ser su lado flaco. Tiene uno de los mejores y más experimentados arqueros del futbol mexicano. Osvaldo Sánchez puede salir intratable, volando de palo a palo y parar todo, o comerse una por en medio de las piernas.

Sólido casi en todas sus líneas. la defensa es lo mejor que tiene, con laterales veloces como Ibáñez, Osmar Mares y Carlos Adrián Morales por izquierda; Rafa Figueroa, Hoyos, Baloy y Aarón Galindo como centrales y el inoxidable Iván Estrada por el lado derecho.

En medio campo Juan Pablo Rodríguez, Ludueña, Crosas y Salinas manejan la pelota con criterio, solvencia y precisión. Si Ludueña sale con ganas de jugar, cuidado!

Al frente, una tripleta de miedo. No por lo guapos que están, por supuesto, sino por su poderío, velocidad y contundencia: Quintero, Suárez y Oribe Peralta necesitan amarrarlos, si no, se vuelven un chivo suelto en una cristalería y te arman un reverendo despapaye.

Sólidos como el cemento
Un poco parecido al Santos. Casi en la medida que Santos funciona al frente con Ludueña, le pasa muy parecido al Tigres con Lucas Lobos. La diferencia es que Lobos alcanza de pronto registros de crack, que Ludueña ni en sus mejores tiempos en River.

Enrique Palos es un muy buen portero, cobijado por la mejor defensiva de la Liga y de la selección nacional. Jiménez, Hugo Ayala, Juninho y Torres Nilo, bajo la custodia de otro escolta  que se llama Carlos Salcido, son una barrera de concreto casi infranqueable.

El medio campo apuntalado por Salcido como volante central y a un lado Viniegra o Toledo  son complemento sabroso para las pinceladas de Lucas Lobos, un chavo que una tarde sí y otra también sale con ganas de lucir y hacer lucir a un Tigres que, sin su talento, se vuelve gris, ordinario, del montón.

Al frente, son un sube y baja. Cuando Mancilla se fue de luna de miel y se enemistó con Ferreti desapareció el gol. No sólo por lo que anota el andino, que no es mucho, sino por lo que juega y las marcas que jala. Perdió poderío y se desinfló Tigres. En la Liguilla se vio mejor, pese a tener ahí enfrente estorbando, digo, alineando y a veces jugando a Damián Álvarez (otro que juega bien un partido al mes; juega bien una tarde y desaparece tres juegos), Edno Cunha y a Alan Pulido en la banca viéndolos a todos los demás.

Tigres es una maquinita de jugar al futbol. El colmillo de Tuca es, con mucho,  más largo y retorcido que el de Benjamín Galindo. Santos no la tiene, ni remotamente sencilla para avanzar. Tigres todavía trae puesto el smoking de campeón. Yo no le apostaba en contra..

No tiene banca
Miguel Herrera le devolvió a las Águilas el protagonismo cuando el plumaje se le caía y la camisa se despintaba más y más. 

Ante la salida de Ochoa, llegó de rebote Moi Muñoz, que había pasado de Morelia al Atlante en un cambalache por Vilar. Muñoz es un arquero sobrio, nada espectacular, pero seguro de manos, valiente y con reflejos.

La zaga dejó de ser de agua: Paul Aguilar, Mosquera, Dieguito Reyes y Pimentel no son una maravilla, vaya no tiene el empaque de la de Tigres, por ejemplo, pero lo han hecho bien. Vizcarrondo no tiene lugar ahí, aunque se trate de un refuerzo, ni "Topo" Valenzuela, ni Óscar Rojas, ni Layún. Herrera está cumpliendo su palabra: "El que esté mejor, es el que juega".

La media cancha con Molina y Juan Carlos Medina en la contención, con Cristian Bermúdez, Chema Cárdenas y Montenegro metros adelante, se ve compacta, tiene dinámica, control en medio campo, salida y llegada. 

Y con Benítez al frente es un cuadro que ganó funcionalidad y eficacia. Miguel Herrera supo acomodar a cada quien en su lugar y la prueba fue como repuntó hasta los primeros sitios. Su problema es la banca. Rosinei, Layún, Dany Márquez  y Vuoso no son garantía. En ese rubro el Monterrey se lo lleva de calle.

Tienen todo...
Tiene dos cuadros para jugar tranquilamente el torneo. Tiene por lo menos cinco o seis jugadores que podrían ser titulares indiscutibles en algún otro equipo.

Con Orozco en la meta. Confiable, sobrio y seguro. La zaga tiene defensas para aventar p'arriba: Ricardo Osorio, Severo Meza, Darvin Chávez y "Cherokee" Pérez y centrales  como Mier y Bastanta, ambos inamovibles, más Miguel Morales. 

La media cancha con Lucho Pérez, Zavala, Reyna y Delgado; además de De Nigris y Suazo.

Reyna fue perdonado y jugará ante las Águilas. Y todavía les quedarían en la banca dos arietes: Othoniel Arce y Abraham Carreño, además de Walter Ayoví, Cardozo y el "Tecatito" Corona... por si fuera poco.

Los Rayados deben estar en la Final... digo, si las Águilas no deciden otra cosa.

¿O tú cómo ves? 


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