Fuerte, con carácter y extraído del corazón mismo del Agave, el tequila es sin lugar a dudas la bebida por excelencia que representa a México en los cinco continentes.
Pensar en México es pensar en tequila, bebida que ha logrado una gran popularidad entre los paladares de todo el Mundo. Pero ¿De dónde surge y cómo se crea el tequila? Antes de dar el primer trago a la botella, bien valdría la pena conocer su historia.
El tequila es un tipo especial de aguardiente, que se obtiene de la fermentación y destilación del agave azul, planta que se da en la región occidental de México. Del corazón del agave se extrae el mezcal, palabra que en náhuatl significa “Casa de la Luna”.
Existen alrededor de 200 especies conocidas de agave en México, de las cuales se extrae un sinnúmero de variedades de mezcales, pero el más reconocido por su sabor y calidad es precisamente el mezcal de tequila, cuyo nombre surge precisamente de la región de Tequila, Jalisco, cuna de esta singular bebida.
Gracias a su ubicación geográfica, que la coloca entre la ciudad de Guadalajara y el Puerto de San Blas en Nayarit, el pueblo de Tequila tomó relevancia internacional, ya que de ahí son las principales destilerías de mezcal, que aprovecharon los enormes plantíos de agave azul para la fabricación del tequila.
Si bien se trata de un producto cien por ciento mexicano, el tequila surgió gracias a la colonización española, ya que sin ella hubiera sido imposible la fermentación y destilación del mosto del agave, planta venerada por los indígenas de la región, cuyas hojas utilizaban para construir techos, elaborar cuerdas y papel e incluso como combustible.
No existe un registro exacto sobre el nacimiento del mezcal, pero historiadores coinciden que debió de darse durante el siglo XVI, ya que los españoles, al igual que el resto de los europeos, tenían amplios conocimientos en materia de elaboración de vinos mediante la fermentación.
Un siglo más tarde, las autoridades del Virreinato permitieron la fabricación y distribución del mezcal, cuyos impuestos sirvieron para obras de infraestructura en la naciente ciudad de Guadalajara. Incluso parte de esos impuestos ayudaron a la construcción del actual Palacio Municipal de la perla de occidente.
Ya en el Siglo XVIII, el mezcal de Tequila era ampliamente conocido en España y algunas regiones de oriente, por lo que inició una nueva etapa de este producto. En 1758, José Antonio Cuervo compra la Hacienda de la Cofradía de las Ánimas, rica en agave azul, y funda el sello José Cuervo, que hasta la fecha es uno de los referentes más importantes del tequila a nivel mundial.
Pero fue gracias a la Guerra de Independencia, que el tequila asumió un rol a nivel nacional, ya que debido a los conflictos armados, se dio una crisis en el abasto de vinos procedentes de Europa, y su lugar fue ocupado por el mezcal. Con la producción y venta en aumento, poco a poco se fundaron más destilerías en la zona de Jalisco, mismas que aprovecharon la riqueza de las tierras de cosecha para incrementar la oferta del producto, a tal grado que el puerto de San Blas se vio rebasado por el flujo de mercancía, convirtiéndose Acapulco en la puerta de salida para la producción a Europa, Asia y Sudamérica.
Pero la historia del tequila recibió un duro golpe al inicio del siglo XX, ya que la influencia francesa en la cultura mexicana hizo que la clase media y alta catalogara al tequila como bebida para los pobres, siendo desplazada por los vinos de mesa provenientes del viejo continente.
El derrocamiento de Porfirio Díaz, y el nacionalismo que impregnó al país a raíz de la Revolución, hizo que la sociedad volteara sus ojos hacia Jalisco y su tequila, originando un resurgimiento de esta bebida, que se vio reflejado en un impulso a su producción por parte de las autoridades, que incluyó la difusión comercial en las salas de cine.
En la década de los 30s, el tequila asumió un rol protagónico en diferentes regiones del norte del país, ya que fue utilizado como bebida medicinal para combatir la influenza, incluso historiadores apuntan que el remedio recetado por los doctores era un trago de tequila con limón y sal ¿le suena familiar?
La Segunda Guerra Mundial provocó la escasez de whisky en Estados Unidos, siendo suplantado por el tequila de Jalisco, que poco a poco fue ganando adeptos en el vecino del norte, y por ende, la región de Tequila adquirió renombre internacional, que ayudó a que obtuviera el registro de marca “denominación de origen”, como la única región del mundo con derechos para la explotación de la marca Tequila.
Una historia atribulada para una bebida llena de carácter e inspiración, que igual sirvió para aderezar las letras de José Alfredo Jiménez, como la voz de Pedro Infante y Javier Solís. Así es el tequila, una bebida mexicana que es universal por excelencia.